14 de agosto de 2018

Maupas, Russell y Salenques-Tempestades-Aneto



-“¿Qué pasa nen, cómo tienes la primera de agosto para ir a escalar?”. Este mensaje de mi amigo Julián, viejo amigo de mis comienzos en la escalada, fue el detonante para poner en marcha la maquinaria de planes para la semana pirenaica, ya clásica, en verano. A los compañeros habituales no les cuadraban estas fechas, así que, era una ocasión para reencontrarme con mi amigo de juventud.
Aspe, Maupas, Spijeoles, Russell, Abadías, Neouvielle, …¡uf, como siempre, se amontonan las ideas y ambiciones!
Partimos hacia Benasque, pasando primero por Zaragoza, donde me recogerá Julián, después de un largo viaje en autobús desde Santander.
Tras un intento fallido a las Fitas de Mal Pintrat, comenzamos a “calentar” en el Maupas, por la vía Cereza-Comet. -“¿Cuerda, qué cuerda?, ¿crampones, qué crampones?”, así comenzamos la semana: olvidos, risas, y llamada a nuestro amigo Toni para que nos repare el entuerto de material.

La vía Cereza-Comet es una clásica de 1951, y nos llama la atención por su trazado, un muro que lo recorre con gran audacia para la época.

En rojo la via seguida, en verde la que suponemos original
 La vía que seguimos fue sobre un croquis de internet, pero que resultará una variante en la parte alta de la vía. Al llegar a pie de la pared, tras 3 horas de aproximación, vemos un gran diedro que conduce directamente al inicio de la vía, lo que nos evitaría rodear la zona rocosa por nieve. Julián se anima y allí nos metemos resolviéndolo con comodidad y entusiasmo, un largo inicial sencillo y el diedro con una dificultad de V/V+, no sabemos si ya estaría abierto.
Diedro del contrafuerte

Primer largo de la via
Al comienzo del muro, me desvío demasiado a la izquierda y monto una reunión de supervivencia. Cuando llega a mi altura, a 20 m en horizontal, le digo a Julián que siga la vía recto desde allí, que es por donde debe ir. Resuelto este escollo, seguimos por otro largo en placa que nos lleva a la izquierda, en lugar de un diedro marcado a la derecha, que suponemos que debía ser la original, más lógico para la época.


Llegamos a la cima en un día espléndido, de manga corta, y tras un descanso contemplativo, rapelamos por la misma vía. Actividad 5 estrellas mahou:13 horas coche-coche.
En la cima
Los planes comienzan a variar, al día siguiente no subimos, descansamos, como no esperábamos.
Siguiente objetivo: el Diedro Central del Russell (ahora le ponen otro nombre en los mapas…!!), una vía de altura de Luis Alfonso, Luichy. Otras 3 horas y pico de aproximación, parece que este año no vamos a bajar de ese horario en llegar a las vías. Solos, y un paisaje pirenaico fantástico nos conduce al pie de una pala de nieve que lleva al inicio…crampones para 50 m y resuelto.

Línea de la escalada, dos variantes para el primer largo

Aproximación desde la morrena

Una leve pendiente para llegar a la base
Un diedro perfecto, tras un primer largo aéreo, nos lleva directos a la cima. Otro gran día de escalada disfrutona, manga corta y vistas espectaculares en 360º a nuestro alrededor en la cima. Como es preceptivo en Pirineos, un baño a la bajada en el ibón de turno, en este caso el de Llosas. 
Primer largo




Una agradable compañía muy curiosa


Siguen variando los planes…. ¡otro día de descanso!, pero en este caso, se añade una avería doméstica, me he machacado un dedo y me ponen tres puntos de sutura. ¿Se habrá acabado el veraneo pirenaico?. Esperamos al lunes, con la duda.
Lunes, me dicen que lo lleve al aire, pero sugiero que me lo venden, pues tengo que hacer una excursión al Aneto, no vaya a ser que me lo roce con algo y se estropee. A las 14,00 h estamos en la La Besurta. Nos ponemos en marcha hacia la Gran Cresta Pirenaica: Salenques-Tempestades-Aneto. ¡Otras 3 horas y pico de aproximación, parece que estaba escrito en el viento nuestras aproximaciones de este año!. Comenzamos la cresta con ligereza, a pesar de que íbamos preparados para vivaquear. 

Aproximación

Primeros pasos
Alcanzamos a unos jóvenes franceses que nos pulieron en la aproximación. Trepamos rápido y sin cuerda por los largos de IV y llegamos al V, único largo donde usamos la cuerda.

Tramo de Vº

Tramo de Vº desde la reunión
Espectacular con los fondos de pantalla que tenemos a nuestros pies y sobre nuestras cabezas. Buscamos el vivac del Margalida, como no lo encontramos seguimos apurando las horas. Los franceses se quedan en el collado y nosotros seguimos con la esperanza de encontrar algo mejor y más íntimo.

De Margalida a Tempestades

Llegamos a la cima del Tempestades, sin duda el mejor vivac que hemos encontrado. Noche con nubes amenazantes y, posteriormente, llena de estrellas y objetos brillantes no identificados. Comemos lo que podemos y dormimos lo que se puede.
Vivac en Tempestades
 Amanece un día brillante, nos queda, según dicen, un tramo rápido y sencillo…¡ostias con lo sencillo, una sucesión de decisiones a izquierda o derecha lo complican más de lo esperado!. Eso sí, espectacular igualmente.

Saliendo de Tempestades


Atrás dejamos Margalida y Tempestades

Última trepada hasta el Aneto

En poco más de dos horas llegamos a la cumbre del Aneto. Ya hay gente arriba, más madrugadores que nosotros. Un abrazo unas fotos, guasàs, tomar el sol, y nos bajamos hacia el ibón de turno, ahora es el Salterillo….¡qué paz interior nos inunda por los costados en este ibón!, aunque un poco fría. Más tarde, en La Besurta, comienzan los primeros síntomas de la tormenta anunciada. Nosotros estamos a salvo, pero nuestro amigo Toni, que guía a una pareja en el Maladeta, nos preocupa. Afortunadamente sale indemne de la granizada y la lluvia torrencial.
Ya estamos los tres juntos de nuevo en Benasque, en la barra de un bar, con el burro amarrado en la puerta. Este verano nos llevamos unos cuantos tresmiles de primera.
De esta manera, finalizamos nuestro reencuentro Julián y yo, después de más de 20 años sin haber compartido escaladas y aproximaciones en la montaña. Ha sido una excelente semana, en algunos momentos con otros viejos amigos encontrados. Es casi una celebración de los 40 años que se cumplen de cuando nos embarcamos en una gran apertura de vía en una mítica pared de Pirineos.
¡Un broche de oro a nuestra amistad!.

Angel Luis Muñoz

12 de agosto de 2018


Madejuno y Pilar de Nazaret. 4-5 agosto 2018

  •          Chema Alvargonzález
  •          Iñigo Alvargonzález
  •          Jorge Fernández
  •          Luis Felices
  •          Raúl Guerra


El fin de semana venía con buen tiempo, quizá demasiado, asi que no quedaba otro remedio que subir a picos que seguro que las temperaturas no iban a ser tan asfixiantes, o al menos en teoría.

La idea era que Chema, Iñigo, Jorge y Raúl quitasen de la “lista” uno de los objetivos del verano, la cresta Madejuno-Tiro Llago, así que para allá que nos encaminamos. Después de un buen madrugón para ser los primeros en el teleférico, nos dimos cuenta de que no fuimos los suficientemente rápidos. A las 8:20 ya había una cola considerable para sacar los tickets, asi que no quedó otro remedio que esperar y subir en el tercer teleférico, aunque bien es cierto que comenzó a funcionar algo antes de la hora prevista, así que a las 9:20 ya estábamos en la estación superior  de Fuente De.

Para llegar al Madejuno optamos por el sendero que atraviesa el collado de Fuente Escondida y que por las faldas de Torre Altaiz, Pico San Carlos y la Torre del Hoyo Oscuro llega hasta los Tiros de Casares. El sendero está muy bien marcado y señalizado con puntos rojos. Sin llegar a los tiros de Casares habrá que girar a la derecha para acceder a través de una llambrías al comienzo de la chimenea de acceso a la cumbre. La chimenea, aunque no es difícil (III grado), requiere atención y no despistarse; ah, y el casco es muy recomendable. Más bien imprescindible.  Y si no estamos acostumbrados a trepar, la cuerda tampoco viene mal siempre que se sepa usar correctamente. A la salida de la chimenea hay una reunión montada para aseguramientos o un posible rapel de bajada.

Camino del Madejuno
Chimenea de subida
Una vez en la cumbre y hechas las fotos de rigor, continuamos la cresta. Según salimos de la cumbre hay un pequeño destrepe en el que también es posible asegurarse o rapelar. No es difícil, pero el patio ya es considerable. Después se va continuando la cresta siempre buscando lo fácil y evidente hasta que nos topamos con el primer rápel (aunque después nos hemos enterado de que se puede evitar con un destrepe por la vertiente norte). Aun así, es un rapel volado de 20 metros muy bonito y estético. Después del rapel, en un alarde de cordura y buen criterio, miramos el reloj y lo que aún nos quedaba de arista y decidimos que, para evitar acabar demasiado tarde, lo mejor era abandonar la arista por la vertiente sur para alcanzar el camino que viene de Liordes a Tiro Casares. Así que nos pusimos a ello y en otro destrepe algo delicado por las piedras sueltas, escapamos hacia terreno seguro y rápidamente alcanzamos sin mayor problema Tiro Casares.

Cumbre Madejuno
Rapel volado.

Desde allí nos dirigimos a Cabaña Verónica a tomar una cerveza y de allí para abajo. En Lloroza nos separamos; Chema, Íñigo y Jorge volvieron a la estación inferior del teleférico por el Hachero y Raúl se quedó en el Vivac-Resort “exclusivo” del ALTAI en donde había quedado con Luis que subía por la tarde y tenía el capricho de subir por la Jenduda. Allí pasaron la noche, de esas que hacen afición, sin viento, cálido y bajo un manto de estrellas.

Cabaña Verónica
Al día siguiente tocaba madrugar para que el calor no apretase en exceso en nuestro objetivo del día, El Pilar de Nazaret en la Torre de la Coteras Rojas. Sin duda alguna, es una vía muy apropiada para días de calor ya que es orientación oeste. Pudimos escalar toda la vía a la sombra hasta el final del último largo.
Torre de la Coteras Rojas

El Pilar de Nazaret es una vía espectacular de cuatro largos y de dificultad media-alta que requiere bastante destreza en la autoprotección. Fue abierta en 1983 por José Rubio y Juan Jose Sañudo y la verdad es que les quedo un viote de los que merece la pena repetir. La roca es bastante buena salvo la salida del último largo, hay desplomes, fisuras, placas y un equipamiento justo. Vamos, que es una joya a la que hay que ir algo en forma porque el grado obligado ronda el 6a+

El primer largo es quizá el más complicado. Tiene un clavo y un puente de roca. La primera parte, hasta llegar al clavo, quizá sea lo más complicado (6a), aunque se puede proteger bastante bien. Una vez que se sale del clavo, ya algo más fácil (V+) no espera una bonita fisura que se protege bien con Friends. Cuando la fisura acaba, hay que salir hacia la derecha por una placa y posteriormente recto hacia arriba hasta alcanzar el puente de roca. Esta sección es muy bonita. Tras el puente de roca la dificultad aminora y en diagonal hacia la derecha vemos la reunión sobre dos clavos.

Raúl en el primer largo

El siguiente largo es quizá el más disfrutón. Salimos recto de la reunión hasta alcanzar un clavo con un cordino y en este punto, debemos escalar el muro de 3-4 metros a nuestra izquierda que, aunque parece difícil, no lo es en absoluto. Tiene buenas presas y una roca excelente. Una vez superado este tramo entramos en el diedro-fisura que es una gozada. Hay dos clavos en él y se puede proteger perfectamente. Cuando acaba la fisura, salimos hacia la izquierda con un paso un poco tonto para llegar a una terraza con dos paraboles para montar la reunión.

Los pies de Luis en el segundo largo
El tercer largo comienza en una diagonal hacia la izquierda, hacia un clavo con cordino bien visible. La travesía es fina (V+) pero con una roca excelente y buenos pies. Además, antes del clavo del cordino, nos encontramos otro. Del segundo clavo salimos recto hacia un diedro fisurado y cuando acaba éste, hacia la derecha  y denuevo recto hasta una especie de nicho con un clavo viejo y retorcido. Del nicho salimos otra vez hacia la derecha hasta una terraza justo debajo del muro final donde hay dos clavos para montar reunión cómodamente.

Raúl en el tercer largo
Raúl y Luis en la cumbre
El cuarto y último largo es también peleón (6a/6a+) con un muro fantástico protegido con un parabolt y un puente de roca. Una vez alcanzada la chapa hay que salir ligeramente a la izquierda, es lo que te pide el cuerpo. Hay una fisura en la que se puede proteger con un friend y en un par de pasos llegamos a un clavo con un cordino de alargue. Una vez superado éste, ya solo queda navegar, en tendencia hacia la izquierda por terreno fácil pero descompuesto, así que mucho ojo, hasta llegar a la arista donde montamos la reunión sobre unos bloques.

Y bueno, aquí acaba la crónica del fin de semana, que fue bastante completo.

25 de junio de 2018

Asedio de Altai a las Peñas del Prado.


       ·     Noches de escuela.
·     La historia interminable.
·     Cuenta Atrás.(intento)
·     Venus

Camino a la pared
El pasado fin de semana con pronóstico de nieblas y llovizna decidimos cruzar a León en busca del sol. El destino, Peñas del Prado, un lugar clásico en esta época del año y del que disfrutamos como si fuera el primer día que lo visitamos. No nos cansamos de su roca, verde, aromas, paisaje y soledad. Esta última nos llama la atención porque la pared es impresionante, la roca buenísima y los escaladores brillan por su ausencia.

Al ser cuatro pues nos repartimos en dos cordadas y nos distribuimos por la pared que al estar solos no tuvimos problemas de ir a las vías que queríamos. El sábado los Raules fueron a  “Noches de escuela”  5º+, 6ºA compuesta por 5 largos y Ángel y Luis a una nueva vía que se llama “Cuenta atrás” también de 5º+, 6ºA
·         NOCHES DE ESCUELA

1º largo (V): Un parabolt a unos 6 metros del suelo más o menos en una placa con canalizo es la localización del comienzo del primer largo. A continuación seguiremos las chapas unos treinta metros hasta un puente de roca con unos cordinos y un maillón en el que monta la primera reunión

2º largo (V+): El segundo largo sigue por la placa, protegida con algún parabolt y un curioso clavo literalmente incrustado en un agujerito hasta una laja que forma un pequeño techo. Sorteamos el techito por la derecha metiendo un friends y unos metros más arriba encontramos la segunda reunión (dos parabolts con maillón).  Este largo tiene unos metros de placa totalmente lisa de adherencia.

3º largo (V+): Este tercer largo, supera placas de V mantenido muy estéticas en dirección al gran desplome. La reunión está montada también con dos parabolts con maillón. Varias chapas en el largo bien distanciadas. Desde la reunión se ve a unos cinco metros el primer parabolt del cuarto largo.

4º largo (V+): Este largo lo podemos alcanzar recto por una serie de pequeños escalones (IV), o trepando por unos bloques escalonados un par de metros a la izquierda, menos expuesto. Seguir las chapas hasta un clavo y a continuación un paso muy vertical protegido con un puente de roca (V). Un techo tapa el paso y se sortea por la izquierda. Se puede proteger bien con un friends mediano aunque a nuestra izquierda aparece un parabolt. Se alcanza con un paso en travesía (V+). Seguimos hacia la izquierda unos metros fáciles llegamos a otra reunión al pie de una placa equipada con parabolts (6a+).

5º largo (6ºa+): Este largo es el, técnicamente el más difícil, un muro graduado de 6a+ bien protegido por tres parabolts, donde lo más duro esta entre el primer parabolt y el segundo.

El descenso lo hicimos andando bajando por la vertiente este, la vira que sube los montañeros hasta la cumbre de esta bonita montaña.
Pantano de Barrios de Luna 
 ·         CUENTA ATRÁS
Es una nueva vía que la tenéis descrita en:

Son cuatro largos con muy poco equipamiento pero hasta donde llegamos de gran calidad y que se protegen bien. El primer largo no tiene reunión equipada y en el segundo, un puente de roca y una parabolt guían el recorrido. En el tercero nos liamos y no fuimos capaces de ver o entender por donde iba la vía. Nos tocó deambular por la pared y salir por arriba. Hicimos cima y bajamos por el rapel volado situado a la derecha de la cumbre principal. Lo que escalamos de esta vía nos pareció una vía buenísima y nos queda volver a terminar el largo y medio que nos quedó. Es una vía muy poco equipada y donde no está de más llevar friends grandes repetidos.
Primer largo

Segundo largo
 Acabada la jornada de escalada nos fuimos al bar del pueblo a solucionar, con una cerveza en la mano, los problemas de la selección de futbol, el cambio de gobierno…….lo normal. 

Solucionando los problemas del mundo y la escalada.
Alojamiento en uno de los tres refugios que Altai tiene en la zona con vistas al pantano y a las Peñas del Prado. Parece ser que hubo una quedada de fotógrafos nocturnos al lado de donde dormíamos que unos oyeron y otros no.

Reflejos al amanecer.
Amanecer espectacular con un pantano que parecía un espejo y con una rociada encima de las que hacen poza. Desayuno sin prisas y volvimos a la pared. Las vías escogidas serían: Historia Interminable y Venus.


·         LA HISTORIA INTERMINABLE.

Se identifica la vía por una gran fisura que se ve desde lejos, Por la derecha de esta gran fisura hay una laja que arriba tiene una pequeña repisa herbosa en donde se monta la primera reunión.

1º largo (V): Comenzamos a la izquierda de la laja, siguiéndola en todo momento (IV), pasamos un clavo, y la continuamos hasta salir hacia la derecha a una repisa herbosa donde se monta la primera reunión, (un parabolt con anilla),

2º largo (V): Continuamos hacia la izquierda por una fisura ancha con un pequeño techito (V), protegido con un clavo, y cambiarnos a una fisura a la derecha para llegar por placa a una repisa, continuamos por la canal de la izquierda por terreno fácil (III) algo roto y sucio. La reunión dos parabolts con anilla.

3º largo (6ºa): Empieza por una serie de fisuras con varios puentes de roca y algún clavo viejo (V) hasta que llegamos a un parabolt. Hay que hacer  una travesía a la derecha en adherencia (6a) con un clavo en un agujero para llegar la reunión (dos parabolts con anilla).
4º largo (6a, 6b, 6c+): Este es el largo clave de toda la vía. Es una placa lisa con varias chapas. En este cuarto largo, partimos verticalmente por una fisura (Vº+) que da acceso a un muro protegido por parabolts y espits (6c+/A1), nosotros no lo pensamos un minuto y “aceramos” en los pasos duros del largo. Tras el último parabolt una fácil travesía a la derecha (IVº+) con un clavo, nos conduce a un nicho donde sobre dos parabolts con argolla montaremos el relevo.
5º largo (V+): Salimos de frente hacia un cordino que se ve desde la reunión y hay que hacer una larga y aérea travesía a la izquierda (V), con muy buenas repisas para los pies, hasta llegar a un parabolt que nos indica la zona por donde superar el techo. Hay otro parabolt que nos protege para superar el techo, con buena presa en todo momento (V+) y salir hacia la derecha hasta la R (dos parabolts con anilla).

6º largo (V+): Salimos hacia la izquierda por la fisura para superar el desplome, muy buenas presas de mano y un ambiente excepcional (V+), se protege muy bien con friends, hasta llegar a una fisura vertical. Continuamos por la fisura, con algún bloque suelto y pasamos un primer parabolts. Llegamos a un muro con profundos canalizos (V+) y otro parabolt. Superamos los canalizos y la reunión está en una repisa (3 parabolts).
Foto como manda la tradición.
 Una vez arriba comemos algo y nos desencordamos para bajar otra vez andando por la misma ruta del día anterior. Lo normal es  que casi todo el mundo baje en  tres rápales montados por la via  "Lobishome".

·         VENUS.
Vía espectacular, con un equipamiento más que justo y donde entre seguro y seguro “corre el aire de lo lindo”. La roca es espectacular pero hay que ir tranquilo en el grado de la vía que es 6a. En su día ya hablamos de esta vía en este enlace.
Guapísima placa del segundo largo
Último largo



Se acabó el fin de semana y como siempre nos despedimos de este sitio con pena y sabiendo que volveremos en busca de la soledad, tranquilidad y buenas escaladas.

16 de mayo de 2018

Vuelta al Urriello con esquís

El pasado fin de semana 5 y 6 de Mayo, nos decidimos a realizar la ruta circular con esquís de montaña al Picu Urriello, empezando y acabando en Fuente Dé.

El viernes 4 por la tarde, después de unos wasaps, nos dicen que el cable se encuentra cerrado desde el día 2 de Mayo hasta nueva orden, que lo abrirán en unos quince días. Se nos viene la moral abajo pues sabemos que, de seguir la aventura, tendremos que portear con los esquís en la chepa un buen rato. No obstante, como ya teníamos reservado noche en el refugio del Urriello y contando con las predicciones del tiempo que eran muy buenas, nos decidimos a tirar para adelante.

El sábado muy temprano nos pusimos en carretera en dirección a Espinama. Una vez allí subimos en coche hasta los invernales de Igüedri, para así adentramos en el bonito valle de Áliva. A un kilómetro y medio de las portillas de Igüedri, un nevero en la pista nos impide pasar. Aparcamos  el coche en una campa al lado del camino, nos calzamos las botas de esquiar y con los esquís en la mochila porteamos 3 km hasta el refugio-parador de Áliva. 




Una vez  en el parador sacamos pieles de foca y comenzamos la subida hasta la Horcadina de Covarrobres. Al asomarnos hacia la Vueltona, contemplamos un paisaje poco habitual en Picos: no había rastro de gente por ningún sitio y los picos repletos de nieve como pocas veces los he visto. ¡Vaya espectáculo!



La nieve estaba en buenas condiciones, y en una hora ya estábamos en cabaña Verónica.



 De ahí fuimos hasta la Collada Blanca. En este punto nos quitamos las pieles para bajar, siempre en dirección hacia la derecha y sin perder altura, hacia la Horcada de Caín. Una vez debajo de la horcada vuelta a poner pieles y subir la empinada pendiente hasta el paso que nos llevará al refugio. En este punto y debido a la orientación sur la nieve estaba muy blanda y con la inclinación de la pendiente de subida a la horcada, tendías a resbalarte en alguna ocasión. Las vueltas María en esta subida en sus primeros tramos son muy cortas debido a la orografía del terreno.



Una vez llegados a la horcada de Caín contemplamos con admiración nuestro destino, el Naranjo. Desde este collado no se ve todavía el refugio, hay que bajar con tendencia hacia la izquierda hacia el Jou que tenemos delante de nosotros y luego colocar otra vez las pieles de foca para subir a un pequeño collado. En unos 20 minutos estamos encima del paso natural que va del refugio del Urriellu al Jou de los Boches. Ya desde este pequeño collado se contempla el refugio al pie del Urriello. Y tras una bajada de apenas 5 minutos te plantas en el refugio.





En el refugio pernoctábamos esa noche 17 personas. ¡Cómo cambian las condiciones de pernoctar en verano, a dormir en invierno;  parece que estás en otro refugio! Cena a las 20 horas y, después de escuchar a Tomás algunas de las múltiples anécdotas que le han sucedido a lo largo los 37 años que lleva de guardián del refugio del Urriello (no paró de hablar en 2 horas) y sacar las pertinentes fotografías de la puesta de sol, al catre, que mañana espera otro día duro de trabajo.



Diana a las 7 de mañana. Durante la noche ha hecho viento sur, por lo tanto han subido mucho las temperaturas, y notamos que la nieve estaba muy blanda, cosa que agradecimos para subir la canal de la Celada y luego acometer la subida de la Collada Bonita sin quitarnos los esquís hasta prácticamente unos metros por debajo de su cima.





Desde la collada bonita contemplamos el espectáculo que teníamos ante nuestros ojos, el Naranjo por un lado y por el otro todo el valle del Cuchallón de Villasobrada hacia la derecha y el valle de las Moñetas hacia la izquierda.




Una vez hechas las fotos de rigor, nos calzamos los esquís y tras una larga y bonita bajada (una pena que el estado de la nieve no estuviera en buenas condiciones, estaba papa  y muy blanda) nos tiramos hacia el fondo del valle para ir a enlazar con el valle de las Moñetas. Desde aquí vuelta a poner pieles de foca y empezar a remontar todo el valle para dirigirnos hacia el colllado de Santa Ana. Como íbamos bien de tiempo y teníamos buena huella, nos subimos a una de las cimas de Tiro Navarro. Una vez en la cima quitamos pieles y  para abajo otra vez, a coger el camino que nos lleva directamente hasta la canal de la Canalona. Mis compañeros de aventura se quedaron allí y yo me dirigí hacia el collado de Santa Ana para hacer las fotos pertinentes desde ese mirador privilegiado.



Como las condiciones de la nieve lo permitían bajamos la Canalona sin quitarnos los esquís, la primera parte derrapando por la inclinación que hay, que te hace pensártelo más de una vez antes de tirarte por ahí, aquello parecía una pared vertical. 





Una vez bajado la canal, fuimos al paso estrecho entre piedras por donde se sube en invierno. Y una vez solventado este último tramo de dificultad, ya descendimos con nieve en pésimas condiciones de esquiar hasta los lagos de Lloroza. Desde allí otra vez a poner pieles hasta la Horcadina de Covarrobres, y tras volver por nuestros pasos nos plantamos una vez más en el parador-refugio de Áliva. Ya sólo nos quedaba colocarnos los esquís a la mochila  y en media hora llegamos al coche sobre las 15:30. 



Bajamos por la pista con el coche hasta Espinama, una caña con limón y para Torrelavega de nuevo. En resumidas cuentas, una bonita actividad por unos Picos sin gente, con mucha nieve y dos días preciosos de sol y un paisaje espectacular.