31 de julio de 2021

Aguja Traseljuracu, Bulnes. Vía Pedro Udaondo.

Hacía tiempo que habíamos visto esta vía que se abrió y se dedicó a Pedro Udaondo en las cercanías del pueblo de Bulnes. Tenía pinta atractiva tanto en los grados como en la aproximación así que estaba en esa “carpeta” que todos tenemos de tareas pendientes. Por fin llegó el día en el que nos juntamos con idea de sacarla de esa carpeta.

                                                        Puente la Jaya

La aproximación al pie de vía es siguiendo el camino a Bulnes, de puente a puente; del puente de la Jaya al de Colines. Los tres consideramos que subir por el camino de Poncebos a Bulnes es una delicia para los sentidos y como la mochila es liviana pues subimos sin casi darnos cuenta eso si llegamos empapados porque había mucha humedad. El comienzo de la vía se ve fácil por las chapas que hay.

                                                               La aguja Traselfuracu

Los dos primeros largos son tipo Fresnidiello, roca áspera que se clava bien en los dedos y metros sin meter seguros pero que se ascienden sin sobresaltos por una compacta roca. En el tercer largo ya aparece más vegetación y de hecho la reunión se monta en las cercanías de un nogal. En el cuarto largo surgen las dudas de por dónde va la vía y nos decantamos por salir hacia la derecha ya que se ve más sencillo hasta situarte debajo de un desplome donde hay un clavo. Un arreon con decisión es necesario dar para superar el desplome y seguir a la siguiente reunión. Aquí creemos que nos hemos equivocado y hemos salido de la vía escalando una zona con bastante vegetación que no siendo difícil era muy expuesta.


                                                       Primero largos



                                                               Paso de sexto grado del 4º largo

En este largo se llega a una pradera que hay que remontar hasta situarte en la segunda gran parte de la vía. El muro que tenemos delante es impresionante y dos clavos te indican donde montar reunión y la salida de este largo con tendencia a la derecha va buscando las debilidades del paredón. El séptimo largo es impresionante, vertical, compacto y cuando crees que todo está acabado te encuentra una pequeña laja, un pequeño buzón o algo que te mantiene en la verticalidad e impide que vayas para abajo. Es muy mantenido con algún seguro fijo pero que tienes que proteger. En definitiva; impresionante.

                                                                      Sexto largo



                                                   Impresionante muro del septimo largo



Aquí decidimos parar la escalada ya que habíamos leído que los dos siguientes largos tenían vegetación y todavía nos tocaba rapelar .

El primer rápel lo hicimos exprimiendo al máximo las cuerdas y aun así había que destrepar un poco hasta alcanzar la pradera. Hicimos dos en uno pero con mucha precaución porque no dan las cuerdas. Bajamos la pradera y fuimos a la reunión donde sustituimos el cordino que había. Hicimos otros tres rápeles más hasta el suelo.


Al lado del río comimos, bebimos y poco más porque se había metido la niebla y soplaba un aire “veraniego” que desaconsejaba lavarte en exceso en el río. La bajadita sin gente y comentando la vía que tiene sus largos espléndidos y otros un poco más guarros. Quitamos plantas, limpiamos reuniones de zarzas y evidentemente como dicen otras reseñas, si se escalase más habría menos plantas. Los dos últimos largo nuestros son de los que te hacen olvidar el tema de las plantas. La roca en general es buena sobre todo en las zonas más verticales pero hay otros sitios, generalmente donde el terreno es más fácil, donde está algo rota y hay que tener cuidado.

                            

                                                            Bonitas vistas de Bulnes

El croquis de la vía lo tenéis en;

https://guiasdelpicu.blogspot.com/2017/10/pedro-udaondo-un-bonito-homenaje-de.html

https://entretenimientovertical.blogspot.com/2018/05/via-pedro-udaondo-la-aguja-treselfuracu.html


29 de marzo de 2021

Corredor noroeste Peña Prieta.

 

Estaba claro que las condiciones invernales vividas el año paso en la Cordillera Cantábrica fueron históricas y excepcionales. Este año regresamos a la normalidad en cuanto a las condiciones pero agravadas con el confinamiento autonómico.

Hacía años que no íbamos a Peña Prieta así que nos decidimos por ir hasta allá y ver que se podía hacer. Las condiciones sabemos que no son buenas y con la primavera ya entrada nos decantamos por el corredor noroeste. Lo conocíamos de otros años y sabíamos que era una apuesta casi segura con el aliciente de salir directos a cumbre.

Cara norte de Peña Prieta
Cara Norte  Peña Prieta

La aproximación, aunque la conocemos, no nos aburre. Las vistas son espectaculares así como el día. No vemos a nadie y en el collado de Robadorio nos tiramos hacia la norte. A pie de corredor nos ponemos el arnés por si hay que utilizarlo y para arriba. Al principio la nieve está dura y vamos rápidos. Al llegar a la zona encajada y en sombra la nieve parece harina y toca abrir huella. Después de superar esta zona la nieve vuelve a estar en buenas condiciones y seguimos ascendiendo sin demasiadas complicaciones. Por el camino nos encontramos algunas placas de hielo que por supuesto nos metemos por ellas. No está la temporada para rechazar el poco hielo que aparece. Bastante arriba nos encontramos un pequeño resalte de hielo al que bajamos para subir por él. Ya en la parte superior decidimos desviarnos un poco a la izquierda, hacia la parte superior de la vía Nocturna, y salir directos  a la solitaria cumbre.




Las vistas de esta cumbre son simple y llanamente soberbias. 360 grados de cumbres y picos; peña Ubiña, Curavacas, Peña Santa, el Macizo de Ándara………. cimas para aburrir. Comemos tranquilamente y retomamos al Puerto de San Glorio por el Tres Provincias, Cubil de Can y Robadorio. El regreso se hace largo pero todo el rato la panorámica es extraordinaria así que lo hace más llevadero.

Una actividad muy bonita, alpina pero sin grandes pretensiones y subiendo a Peña Prieta que siempre es un esforzado reto eso sí que no se te olvide la visera que te va a estar dando el sol en los ojos todo el día.

17 de noviembre de 2020

Reequipamientos de escalada Altai 2020

 

Va terminado el año y como tenemos costumbre desde el Grupo de Montaña Altai queremos comunicar en que se emplea el poco dinero que se cobra de más en las licencias a los que os federáis con nosotros. El material decido y los autores del trabajo, a los cuales estamos todos los que escalamos agradecidos, es el siguiente:

Jorrín para el Katiusca 1 descuelgue PLX + parabolts PLX.

 

Torío para Puente Nansa 50 chapas inox

 16 chapas con argolla inox + parabolts inox

   2 mosquetones de acero para dejar fijos.

 

Pelayo para Bejes 64 chapas inox + parabolts inox

     7 descuelgues inox + parabolts inox

 

Labrador para un sector nuevo 55 chapas inox + parabolts inox

     1 descuelgue + parabolts inox

Suco sector nuevo 2 descuelgues inox, 19 parabolts inox y 7 chapas inox 147 €

 

Total 1635 €

 

Son reequipamientos o zonas nuevas de las que ya hay croquis o habrá en el futuro.



 

31 de agosto de 2020

4 días por el valle de Tena.

 Se acercaba el final del verano y casi sobre el pitido de la campana conseguimos sacar 4 días para la tradicional escapada pirenaica. Un programa apretado de tres actividades: el Pico Palas pasando por el Pitón Von Martin, el pico Anayet por la vía Balcones del Anayet y la vía Julián Vicente. Tres actividades para tres y tres noches.

                El martes salimos para el embalse de la Sarra, en las cercanías de Sallent de Gallego, y a las 4 de la tarde, con la mochila a la espalda, subíamos a los ibones de Arriel. Mucho calor y el relax del viaje hizo que nos costase más de la cuenta. Sobre las 7 llegábamos a los lagos Unos prados idílicos a la orilla del ibón de Arriel Bajo decidimos que serían el sitio para vivaquear. Baño del más valiente, cena y a las 9 al saco que prometía ser una noche espectacular.

                                                      Camino a los Ibones de Arriel

A las 6 sonó el despertador, y los tres llegamos a la conclusión que algo había en ese sitio que no nos dejó dormir bien y pasamos media noche viendo estrellas, satélites, estrellas fugaces y la luna. A las 7 salíamos para el ibón superior, otro paradisiaco sitio para dormir, y seguimos camino para el empiece de la vía de escalada al Pitón Von Martin. Habíamos decidido comenzar la escalada por la entrada directa y allí nos encontramos con dos franceses. Saludos y miradas y algo nos decía que para ellos no era su sitio. Con los croquis de la vía en la mano les tratamos de explicar donde estábamos y cuando oyeron la palabra Von Martin dijeron que no. Resultó que ellos iban por la chimenea Ledormeur, ruta de bajada para nosotros, y se habían despistado. Así que nos quedó la pared para nosotros solos.



                                   Pitón Von Martín y Pico Palas

La escalada no está muy definida salvo que va por la arista, si te complicas mucho, es que por ahí no es. La roca es buena en general y el paso más complicado, un diedro desplomado de V y protegido por un clavo, se encuentra bien. Coronamos el Pitón y luego destrepamos a una horquilla donde escalamos otra torre y de aquí bajamos a enlazar con la ruta normal del Palas si se sube desde España. Dejamos todos los trastos y salimos para la cumbre donde disfrutamos en una “opípara” comida, soledad y vistas de escándalo con decenas de cumbres y valles que nos hacen comentar; que depresión, no nos va a dar tiempo a subir todas estas cumbres.

                                                                Entrada directa




                                           Paso más complicado de la vía


                                                                                    Cumbre

En la bajada nos encontramos con militares con su arma al cuello y les preguntamos si por fin España ha decido invadir Francia y quedarnos con todos los Pirineos, nos dicen que no que tendremos que seguir compartiéndolos. Bajamos por la chimenea Ledormeur, un destrepe en el que no te puedes caer y en el que hay que tener cuidado con no tirar piedras o que no te las tiren. El calor ya aprieta y nos centramos en bajar rápido y al ibón de cabeza. Nos plateamos la primera travesía cántabra a nado del lago y se queda en intento porque el agua está fría. Sin prisas nos dirigimos hacia el coche y ahí nos volvemos a dar otro baño y decidimos quedarnos a dormir en el embalse La Sarra después de una buena cena.






El jueves nos dirigimos para el Anayet; cima pirenaica en la que nunca hemos estado a pesar de haberlo intentado en varias ocasiones sobre todo en invierno. Habíamos descubierto que tiene varias vías de escalada y decidimos subir por “los balcones del Anayet”, vía entera equipada donde solo hay que llevar cintas expreses.
Subimos por el valle de Espelunciecha y por el que siempre subo de mala leche viendo como se lo cargaron por hacer una pista de esquí. Las vistas del Midí y del Anayet son impresionantes y para subir a los ibones del Anayet optamos por la ferrata o lo que sea eso. Los ibones son uno de los rincones más maravillosos del Pirineo. El típico sitio donde sueñas con dormir al menos una vez en tu vida. Apuntado queda.

Cara este del Anayet e ibón del Anayet

La vía de escalada se localiza fácil, en la cara este y además tiene una señal de color azul cogida de la estación de esquí. Las chapas a veces cuesta verlas y algunas tienen unos cordinos. Todo esto parece ser que no ha sentado bien a alguno de la zona y como siempre pues hay discusiones al respecto del equipamiento. Lo que no hay duda es que los primeros largos no se podrían proteger de otra manera ya que hay muy pocas posibilidades de protección y la exposición sería muy elevada con pepinazos muy serios. Enlazamos algún largo y para nosotros el más difícil fue el tercero que le dan de V+ Como curiosidad la roca del Anayet es volcánica ya que se escala la antigua chimenea de un volcán, el resto del volcán fue eliminado, y el color oscuro y la orientación este de la vía, hace que lleves las manos calientes de narices para que no se te olvide el origen volcánico.

                                                                                   Primer largo



                                       Tercer largo y el más complicado



Una vez pasado el largo del V+ llegas a la arista y la escalada es más fácil y nos quitamos los gatos y escalamos en playeras. Por fin llegamos a lo alto de esta cumbre que llevábamos años queriendo subir. Las vistas espectaculares pero siempre acaban en el recayendo en el Midí; otro pitón volcánico. El descenso tiene su miga y sobre todo pensando en bajar por allí en invierno con todo nevado y orientación sur. Una marcada travesía sobre rocas pulidas, vamos ideal para matarte si tiene nieve. Habrá que tenerlo en cuenta si alguna vez conseguimos escalar su cara norte. Llegamos a los Ibones y a lavarnos un poco y seguir alucinando con el sitio.


                                                              Cumbre



Como vamos bien de tiempo, y no estamos cansados, decidimos bajar por el GR.11 hacia el parking del Anayet y luego volver al parking donde tenemos el coche. Es más largo pero así lo conocemos.

Ante el aviso de cambio de tiempo dormimos en una cabaña de la “red de refugios de Altai” encima del pueblo Hoz de Jaca ya que al día siguiente queríamos escalar la vía Julián Vicente  o del Diedro de Hoz de Jaca y volver para casa.  

Amaneció lloviendo levemente y sin prisas desayunamos, recogimos y pensando que íbamos hacer. Aparcamos en el mirador volado de Hoz de Jaca y vimos que no hacía muy malo así que movimos el coche al pueblo nos pusimos todos los trastos y a escalar la vía.

Todos los que escalamos conocemos el concepto de “vías placer” pues hasta que no escalas esta no conoces la auténtica vía placer en mayúsculas. 5 minutos de aproximación en playeras, con todo puesto, un rápel vertiginoso de 55 y otro de 50 metros te dejan a pie de vía. 4 largos de escalada vertical que no pasan de V+, en diedro, espectaculares, con un patio de morirte  y entera protegida. Un lujo en toda regla. Por ponerle una pega es la cantidad de basura que hay en el comienzo ya que los del pueblo lo debían utilizar como basurero.  Cerveza en el pueblo y para casa.

                                                    1 rápel bolado


                                                                1 largo







Pues esto es todo lo que dieron los 4 días, exprimidos al máximo y en los que tachamos varios proyectos de la lista, pero por desgracia se han incorporado otros cuantos así que así no vamos acabar nunca y tenemos tarea para el año que viene.


26 de abril de 2020

Expedición Cordillera Real, Bolivia

Para hacer más llevadera la espera estamos actualizando la página de Altai. Vamos a ir incluyendo algunos vídeos de las expediciones realizadas. Hemos empezado por la última, la de la Cordillera Real en Bolivia.
Esperamos que os guste.
http://www.gmaltai.com/…/78-expedicion-cantabra-bolivia-2007

Ala izquierda del Concoriri y  Condoriri.

26 de marzo de 2020

Escaladas invernales temporada 2019- 20

Vídeo resumen de la excepcional temporada de escalada invernal que hemos tenido este año

https://www.youtube.com/watch?v=Od2ZG-jidcI


2 de marzo de 2020

Vía Ojal cara norte de La Palanca (2.614 m.)


Hay vías de escalada que tienen bastante historia personal detrás y esta es una de ellas. La primera vez que la intenté escalamos los dos primeros largos y el túnel estaba tapado así que montamos un rapel y para abajo. Dicho rapel sigue e incluso creo que el cordino que dejamos. La segunda vez a pie de vía nos dimos la vuelta y la tercera vez nos dormimos y salimos tarde de la Cueva de Bustamante. Bajando de la collada Blanca hacia el pie de vía nos encontramos con dos que venían y nos dijeron que estaba mal así que media vuelta.  
Cara norte de La Palanca
Estaba claro que cada vez me iba quedando más lejos de poder escalarla, hasta que llegó la actual temporada, donde parece que podemos escalar todo lo que nos proponemos. El jueves pasado salimos allá. Decidimos no dormir en Verónica por la experiencia vivida en diciembre cuando escalamos la norte clásica de La Palanca y nos quedamos en Áliva. Habría que madrugar más y nos meteríamos unos cuantos metros de desnivel más pero al menos estaríamos más tranquilos.
Durmiendo de "hotel" que no todo van a ser miserias
 A las 5 sonó el despertador y a las 6 en marcha con la luz de las linternas alumbrando la noche que por cierto había sido ventosa aunque a esas horas no había viento. En Verónica nos dijeron que había una cordada por arriba y sin entretenernos mucho seguimos nuestro camino. Al final a las 9 de la mañana estábamos a pie de vía donde coincidimos con una cordada que venía detrás de nosotros pero no vimos a nadie más.
La pared ha cambiado con respecto a diciembre, menos hielo, ya nos daba el sol y se veían huellas ya que parece ser que el fin de semana pasado había habido varios escaladores. Salimos para arriba escalando los dos primeros al sol y con calor y llegando al tercer largo; el del agujero. En la cordada que venía detrás de nosotros venía Nano y nos dijo que a la derecha del agujero clásico había otro más estrecho que también tenía salida. Así que por el nos metimos. Por fortuna me había quitado las gafas de sol porque dentro no se veía nada. Es muy estrecho y de hecho hay que moverse un poco para no quedarte encajado con los hombros, y al final sales por un tubo de nieve perfecto. Es el largo más curioso de los que hemos escalado este año y lo más parecido a espeleo escalada en hielo. Una gozada. El siguiente largo es una cascada de hielo muy interesante que poco a poco va menguando aunque se pasa bien y se protege con tornillos de hielo.
1 largo
Entrando en el agujero

Saliendo

4 largo
 

Saliendo de la cascada del 4 largo

Los otros tres largos son todos bastante empinados, con buen hielo y nieve dura. Son muy rectos y no van haciendo travesías como la vía clásica. Al salir a la arista que lleva a cima el viento ya azotaba con ganas y el día estaba muy feo por la calima. Nos tiramos para abajo en busca de un sitio donde comer algo que ya llevábamos unas cuantas horas de actividad. La bajada hacia el Hoyo grande estaba mejor porque la nieve estaba un poco más blanda y los crampones agarraban. Al final acabamos comiendo en el Hoyo Grande y de ahí seguimos hacia la Collada Blanca. En Verónica nos detuvimos otro poco a beber la poca agua que nos quedaba pero ya no había quien parase por la ráfagas de viento. Al final a las 6 de la tarde llegamos de nuevo a Áliva en lo que se denomina una actividad de media jornada; de seis de la mañana a seis de la tarde.
5 largo

5 largo

6 largo
Saliendo a la arista



Soportando el viento



La Palanca nos sigue pareciendo una de las mejores caras nortes de los Picos de Europa. Es un paredón de magnitud considerable, nos salieron 7 largos y no precisamente a 30 metros, tiene una aproximación curiosa y un ambiente espectacular con Cerredo y Cabrones a tu espalda.
Es una pena que decisiones ambientales del Parque Nacional de los Picos de Europa, de difícil comprensión, quieran declarar al nevero que hay debajo de esta cara norte de zona de reserva, es decir de acceso prohibido.  
Artículo 44 del PRUG punto 3:
La práctica de la escalada clásica y en hielo será libre, salvo en la Zona de Reserva y en los sectores y épocas restringidas a la escalada, que se relacionan en el ANEXO VI “Sectores y épocas con restricciones para la práctica de la escalada”
¿El fin del alpinismo en La Palanca?
             Dicho PRUG fue sometido a información pública en marzo para presentar alegaciones y esperemos que tengan en cuenta la opinión de los escaladores. Un escalador fue el impulsor del Parque y parece que ahora los escaladores estorban y deben ser apartados de las paredes. ¿Qué daño harán las pocas personas que llegan hasta aquí al año?