14 de agosto de 2018

Maupas, Russell y Salenques-Tempestades-Aneto



-“¿Qué pasa nen, cómo tienes la primera de agosto para ir a escalar?”. Este mensaje de mi amigo Julián, viejo amigo de mis comienzos en la escalada, fue el detonante para poner en marcha la maquinaria de planes para la semana pirenaica, ya clásica, en verano. A los compañeros habituales no les cuadraban estas fechas, así que, era una ocasión para reencontrarme con mi amigo de juventud.
Aspe, Maupas, Spijeoles, Russell, Abadías, Neouvielle, …¡uf, como siempre, se amontonan las ideas y ambiciones!
Partimos hacia Benasque, pasando primero por Zaragoza, donde me recogerá Julián, después de un largo viaje en autobús desde Santander.
Tras un intento fallido a las Fitas de Mal Pintrat, comenzamos a “calentar” en el Maupas, por la vía Cereza-Comet. -“¿Cuerda, qué cuerda?, ¿crampones, qué crampones?”, así comenzamos la semana: olvidos, risas, y llamada a nuestro amigo Toni para que nos repare el entuerto de material.

La vía Cereza-Comet es una clásica de 1951, y nos llama la atención por su trazado, un muro que lo recorre con gran audacia para la época.

En rojo la via seguida, en verde la que suponemos original
 La vía que seguimos fue sobre un croquis de internet, pero que resultará una variante en la parte alta de la vía. Al llegar a pie de la pared, tras 3 horas de aproximación, vemos un gran diedro que conduce directamente al inicio de la vía, lo que nos evitaría rodear la zona rocosa por nieve. Julián se anima y allí nos metemos resolviéndolo con comodidad y entusiasmo, un largo inicial sencillo y el diedro con una dificultad de V/V+, no sabemos si ya estaría abierto.
Diedro del contrafuerte

Primer largo de la via
Al comienzo del muro, me desvío demasiado a la izquierda y monto una reunión de supervivencia. Cuando llega a mi altura, a 20 m en horizontal, le digo a Julián que siga la vía recto desde allí, que es por donde debe ir. Resuelto este escollo, seguimos por otro largo en placa que nos lleva a la izquierda, en lugar de un diedro marcado a la derecha, que suponemos que debía ser la original, más lógico para la época.


Llegamos a la cima en un día espléndido, de manga corta, y tras un descanso contemplativo, rapelamos por la misma vía. Actividad 5 estrellas mahou:13 horas coche-coche.
En la cima
Los planes comienzan a variar, al día siguiente no subimos, descansamos, como no esperábamos.
Siguiente objetivo: el Diedro Central del Russell (ahora le ponen otro nombre en los mapas…!!), una vía de altura de Luis Alfonso, Luichy. Otras 3 horas y pico de aproximación, parece que este año no vamos a bajar de ese horario en llegar a las vías. Solos, y un paisaje pirenaico fantástico nos conduce al pie de una pala de nieve que lleva al inicio…crampones para 50 m y resuelto.

Línea de la escalada, dos variantes para el primer largo

Aproximación desde la morrena

Una leve pendiente para llegar a la base
Un diedro perfecto, tras un primer largo aéreo, nos lleva directos a la cima. Otro gran día de escalada disfrutona, manga corta y vistas espectaculares en 360º a nuestro alrededor en la cima. Como es preceptivo en Pirineos, un baño a la bajada en el ibón de turno, en este caso el de Llosas. 
Primer largo




Una agradable compañía muy curiosa


Siguen variando los planes…. ¡otro día de descanso!, pero en este caso, se añade una avería doméstica, me he machacado un dedo y me ponen tres puntos de sutura. ¿Se habrá acabado el veraneo pirenaico?. Esperamos al lunes, con la duda.
Lunes, me dicen que lo lleve al aire, pero sugiero que me lo venden, pues tengo que hacer una excursión al Aneto, no vaya a ser que me lo roce con algo y se estropee. A las 14,00 h estamos en la La Besurta. Nos ponemos en marcha hacia la Gran Cresta Pirenaica: Salenques-Tempestades-Aneto. ¡Otras 3 horas y pico de aproximación, parece que estaba escrito en el viento nuestras aproximaciones de este año!. Comenzamos la cresta con ligereza, a pesar de que íbamos preparados para vivaquear. 

Aproximación

Primeros pasos
Alcanzamos a unos jóvenes franceses que nos pulieron en la aproximación. Trepamos rápido y sin cuerda por los largos de IV y llegamos al V, único largo donde usamos la cuerda.

Tramo de Vº

Tramo de Vº desde la reunión
Espectacular con los fondos de pantalla que tenemos a nuestros pies y sobre nuestras cabezas. Buscamos el vivac del Margalida, como no lo encontramos seguimos apurando las horas. Los franceses se quedan en el collado y nosotros seguimos con la esperanza de encontrar algo mejor y más íntimo.

De Margalida a Tempestades

Llegamos a la cima del Tempestades, sin duda el mejor vivac que hemos encontrado. Noche con nubes amenazantes y, posteriormente, llena de estrellas y objetos brillantes no identificados. Comemos lo que podemos y dormimos lo que se puede.
Vivac en Tempestades
 Amanece un día brillante, nos queda, según dicen, un tramo rápido y sencillo…¡ostias con lo sencillo, una sucesión de decisiones a izquierda o derecha lo complican más de lo esperado!. Eso sí, espectacular igualmente.

Saliendo de Tempestades


Atrás dejamos Margalida y Tempestades

Última trepada hasta el Aneto

En poco más de dos horas llegamos a la cumbre del Aneto. Ya hay gente arriba, más madrugadores que nosotros. Un abrazo unas fotos, guasàs, tomar el sol, y nos bajamos hacia el ibón de turno, ahora es el Salterillo….¡qué paz interior nos inunda por los costados en este ibón!, aunque un poco fría. Más tarde, en La Besurta, comienzan los primeros síntomas de la tormenta anunciada. Nosotros estamos a salvo, pero nuestro amigo Toni, que guía a una pareja en el Maladeta, nos preocupa. Afortunadamente sale indemne de la granizada y la lluvia torrencial.
Ya estamos los tres juntos de nuevo en Benasque, en la barra de un bar, con el burro amarrado en la puerta. Este verano nos llevamos unos cuantos tresmiles de primera.
De esta manera, finalizamos nuestro reencuentro Julián y yo, después de más de 20 años sin haber compartido escaladas y aproximaciones en la montaña. Ha sido una excelente semana, en algunos momentos con otros viejos amigos encontrados. Es casi una celebración de los 40 años que se cumplen de cuando nos embarcamos en una gran apertura de vía en una mítica pared de Pirineos.
¡Un broche de oro a nuestra amistad!.

Angel Luis Muñoz

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