22 de febrero de 2014

Corredor Noreste. Tiro Llago.

     Por fin el Servicio Meteorológico daba un domingo de sol así que había que aprovecharlo. Nos decidimos por la zona del teleférico y planes había varios entre ellos la soñada cara norte de La Palanca. Por cuestiones de agenda subimos el sábado en uno de los últimos teleféricos y los operarios nos comentaron que estaba el guarda de Cabaña Verónica. Nuestra primera intención era dormir en dicho refugio y si no en la Cueva de Bustamante. En la subida disfrutamos del atardecer y de la soledad y nada nos hacía pensar que al abrir, ya de noche, la puerta de Cabaña Verónica descubriríamos un montón de personas dentro. Estaba claro que no nos íbamos a quedar y decidimos bajarnos a la Cueva momento en el cual se pone a nevar con ganas. Esto último, junto con la oscuridad, nos desorientó e hizo que estuviésemos dando vueltas por la pared sur de Horcados Rojos. Al final encontramos la cueva pero nos iba hacer falta una buena pala y unas cuantas horas de ejercicio de riñón para poder entrar. Cuando falla el plan A y el B se recurre al C es decir a dormir en la calle que al menos parecía que no iba a nevar más. Aun así no las teníamos con nosotros cuando nos metíamos al saco a las 12 de la noche y con la idea de que al día siguiente no íbamos a madrugar mucho.

Nuevo refugio de Altai




               














 La noche fue espectacular con luna llena incluida. A la 8 salimos del saco y nos planteamos alternativas; Tiro Llago o Norte del Tesorero. Como esta última la habíamos hecho un par de veces decidimos cambiar de aires e ir a corredor que separa las dos cimas del Tiro Llago. Sobre las 10 de la mañana abandonamos el vivac hacia nuestro objetivo por una nieve dura y todo tapizado de blanco sin huellas. Al pie de la cara norte de Tiro Llago vemos la vía “Sea of vapors” y nos parece que tiene buen aspecto aunque muy tapizada de nieve. Nos metemos en el corredor de nuestra vía que en otras condiciones debe ser más vertical y con un resalte en medio. Solamente nos encordamos debajo del muro de salida al collado que es más vertical y largo de lo que parecía desde abajo. La falta de hielo y presencia de nieve hizo que su superación costase un poco, a lo que había que añadir que los seguros colocados no tenían muy buena pinta.

               
Largo de salida a la arista.

Cumbre de Tiro Llago
  La salida  a la arista fue espectacular con un día radiante y unas vistas fabulosas. Los Picos estaban cubiertos de un caparazón de hielo destacando el Llambrión por su aspecto. Esa belleza nos iba a suponer un problema ya que los rápeles estaban tapados y el primero, después de picar bastante, no lo encontramos y decidimos destrepar. El segundo si lo descubrimos y lo utilizamos. El resto del descenso fue rápido gracias a la calidad de la nieve. Nos sorprendió la ausencia de  montañeros y esquiadores en las montañas de alrededor y más con el día tan espectacular que habíamos tenido. Con el tiempo justo comimos algo en el vivac, recogimos las cosas y salimos en busca del último teleférico del día.

Huella de subida y de bajada

                 












 Hacía meses que no disfrutábamos de un fin de semana tan bueno, de los Picos cubiertos de hielo y nieve, de la soledad de las cimas, de la compañía de los amigos en definitiva de todo lo que es la montaña. De la montaña también disfrutamos del riesgo que asumimos y en la medida de lo posibles reducimos pero siempre hay un componente de suerte que a veces nos abandona. Eso es lo que al día siguiente le ocurrió a Nando en la norte del Pico Bóveda y que con gran tristeza tratamos de asumir en estos días. Va por ti amigo esta actividad y las que en los próximos días hagamos. 
 Más fotos en:
   https://picasaweb.google.com/lfran68/TiroLlagoCorredorNoreste#


No hay comentarios:

Publicar un comentario