6 de septiembre de 2011

El Espolón de la Ventosa. “Arista de Lastra”

Desde hace un montón de años Manolo Gallo, maestro de la montaña de los miembros del ALTAI Raúl, Miguel y Miguel Ángel, nos había contado infinidad de veces como en los años 70, cuando él era voluntario del Grupo de la Cruz Roja de Potes, había ayudado a Gervasio Lastra a abrir una vía en un vistoso espolón de Peña Ventosa. Nos contaba como Lastra le tenía que poner alargues en los buriles para poder llegar y la cantidad de clavos y tacos de madera que se usaban. Vamos, como se escalaba en aquella época, con un par………..muy grandes. 
Y hace poco tiempo, en el magnífico blog de Mariano Caso, miembro del GREIM de Potes, explicaba con todo lujo de detalles como habían reequipado y vuelto a poner en órbita esta estupenda vía de Lastra. Esto nos animó a seguir los pasos de Lastra y Gallo y allá fuimos Angel Luis y yo (Raúl) el pasado 15 de agosto en un día nublado, aunque las previsiones eran de mejora, como así fue. 
La aproximación desde Cobeña es corta aunque es necesario prestar atención ya que se deben cruzar zonas herbosas bastante empinadas. Se comienza justo enfrente de la iglesia moderna de este pueblo, por una pista que comienza bajando junto a un banco. 
El inicio de la vía es bastante evidente. Desde pie de vía se ve el primer clavo con un cordino, lo que nos quita las dudas de por donde iniciar el ataque. Los tres primeros largos son relativamente sencillos y sin pérdida. Algún paso de V/V+, protegidos por clavos o que se pueden proteger perfectamente. 
El cuarto largo es algo más delicado (el croquis lo marca como 6a). Apenas se puede proteger salvo por los 5 clavos que hay en el largo, que más que difícil, se hace muy incómodo por la cantidad de hierba que hay. Hay que hacer alguno de esos “pasos hierba” Los dos largos siguientes son por los que merece la pena hacer esta vía. Tienen un ambiente impresionante. El quinto comienza por un muro con cuatro clavos y un buril. Lo más complicado es el comienzo, que se puede acerar sin problemas. Hasta los siguientes tres parabolts se puede hacer en libre (6a). Ahora se llega al muro clave de la vía, protegido ahora con tres parabolts. Lo más complicado está entre el segundo y el tercero en el que hay que forzar un pasito en libre de 6b. Pero bueno, ayudándose un poco de la cinta si se va apurado, sale perfectamente. La reunión se monta en unas fisuras de libro para friends y fisureros, en una terracita muy cómoda. 
El sexto y último largo comienza por una rampa sencilla (IV) hasta un muro en el que hay un buril. A los que somos bajitos nos va a ayudar a coger una buenísima presa con una fisura horizontal encima que pide a gritos un alien. Y aquí comienza una de las secciones más bonitas de la vía. Primero hay que medio lanzarse a un buzón muy bueno a la derecha. Allí se puede colocar otro friend de maravilla y después se supera un pequeño desplome hacia la izquierda con un clavo nuevo a la salida. Esta secuencia de pasos (6a) es muy bonita. Tan solo queda salir a la derecha hacia un pequeño desplome con muy buenas presas y dos clavos (V+) para terminar la vía. 
 El descenso se realiza, en 45 minutos aproximadamente por las llambrías nuevamente hacia el pueblo de Cobeña. Tan solo queda felicitar a los reequipadores por recuperar esta vía, aunque no estaría mal cambiar esos dos buriles que han quedado en la vía y que dan un poco de miedo. 

Escaladores: 
Ángel Luis 
Raúl

1 comentario:

  1. desconocia el nombre de joven voluntario de la cruz roja Manolo Gallo, ahora lo incluyo en la reseña de la via...respecto a los buriles Fran y yo esperabamos q las sucesivas repeticiones mostraran su opinión al respecto, para tomar una decisión de como dejarlo...un saludo
    mariano caso

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