31 de julio de 2011

Fin de semana en el Macizo Occidental: 8 picos y una vía

Ya había ganas de dormir en el monte y el fin de semana apuntaba buen tiempo en altura, así que nos animamos a visitar el macizo occidental. El plan era ir el viernes por la noche a dormir a Pande Carmen (ahora solo se puede subir a los Lagos de Covandonga a partir de las 8 de la tarde) para madrugar el sábado y poder hacer actividad los dos días.El sábado a las 7:15 de la mañana ya estábamos en marcha con todo el mochilón a cuestas camino de uno de los paraísos de los Picos de Europa, Fuente Prieta. Cuatro horitas de pateada y allí llegamos. Por suerte, la madrugada mereció la pena y subimos a la sombrita todo el camino. Fuente Prieta es un lugar en el que hay que dormir una vez (o muchas) en la vida. Tiene un atardecer espectacular, una fuente buenísima, está al pie de un montón de vías fantásticas y es un sitio bastante aislado, con lo que es difícil encontrar gente. El único inconveniente, las 4 horas de aproximación.Pues nada, una vez que repusimos fuerzas y bebimos agua, continuamos camino ahora ya con la mochilita ligera. Nuestro objetivo era subir cuatro picos poco frecuentados, a saber: Los Estribos, Torre de la Cabra Blanca, El Diente y La Garita Cimera. Los cuatro tienen pasitos de trepada delicada que requieren atención, sobre todo la Torre de la Cabra Blanca. Estos picos, a pesar de estar alejados y no ser excesivamente altos se encuentran en un entorno precioso y merece la pena la pateada. A las 17:30 ya estábamos en el vivac de Fuente Prieta y nos pasamos la tarde holgazaneando y descansando. Tuvimos la suerte de ver un atardecer de los que hacen época, simplemente maravilloso.El día siguiente también amaneció estupendo y a las 9 de la mañana ya teníamos el mochilón a la espalda otra vez. La idea era subir al Requesón y bajar hacía los Tres Poyones para hacer una vía, la “fisura izquierda”, en el 2º Poyón. Una vía corta, de tres largos, pero muy disfrutona, con una fisura en bavaresa limpia de 30 metros y V+ que te deja meter el juego completo de friends, una gozada.Después ya solo quedaba bajar otra vez con el mochilón a cuestas hasta el coche. Desde luego, un fin de semana muy bien aprovechado.

Montañeros:

-Raúl Guerra
-Rulo.

24 de julio de 2011

“Salida Nocturna” y “Pegotes del Río Cicera”. Fin de semana de escalada en el Desfiladero de la Hermida

El fin de semana del 23-24 se presentaba con tiempo dudoso, como en todo el mes de julio, y aunque en un principio los planes eran haber subido a Urriello para hacer la vía “El desgraciado” en Torrecerredo el viernes y sábado, nos dio la vagancia (mochilón, palizón para arriba y para abajo para dos días….) y nos decidimos por algo más cerquita en lo que pudiéramos escalar sábado y domingo. Así que optamos por el plan de escaladas guapas en el Desfiladero de la Hermida. El sábado una clásica exigente de Adrados, “Salida Nocturna” y el domingo la que dicen que es la mejor vía del Agero, “Mar de Sueños”.
El sábado el día estaba con nubes y claros, pero la temperatura era ideal para escalar, algo poco habitual en las zonas bajas de Liébana en pleno mes de julio. Los tres primeros largos discurren por un marcado diedro muy bonito, trabajoso y apretón en los dos primeros largos y algo más suave el tercero. Es recomendable llevar repetidos los friends rojo, amarillo y azul porque seguro que los pones todos. Los largos están prácticamente limpios salvo dos clavos y las reuniones, pero se protegen que es una maravilla.El cuarto largo es algo más feo, por un diedro-canal con roca descompuesta a la que hay que prestar mucha atención. El quinto largo es una aérea travesía descendente (Unos 15 metros) hasta la base de otro diedro donde hay que montar la reunión con 2-3 friends.

El sexto largo se comienza por un diedro facilito y muy bonito hasta que se llega al paso clave de la vía, una travesía de 6c/A0 hacia la derecha protegida con un plomo en el que hay que confiar ciegamente los diez segundos en los que te tienes que agarrar a él hasta alcanzar la fisura de la derecha en la que ya nos encontramos un clavo. De ahí todavía quedan una serie de pasos por un pequeño techo y una fisura de V+/6a en la que hay dos clavos. Aun así también se puede proteger bastante bien.

De ahí ya queda un largo de 55 metros por terreno más fácil hasta el final de la vía. Bueno, y el descenso por una empinada canal herbosa bastante incómoda.

Al día siguiente, después de pasar la noche en el hotel de 4 estrellas de Santa María de Lebeña, amaneció el día bastante gris y con pinta de ponerse a llover en cualquier momento. Así que entre eso y que estábamos bastante cansados, nos decidimos por la solución más fácil, ir a escalar a los “Pegotes de Cicera”, que ninguno de los tres conocía y dejar “Mar de Sueños” para otro día. Son vías de 2/3 largos equipadas y con grados entre 6a y 6b, con fácil acceso y realmente bonitas para pasar una tarde. La roca es excelente y el entorno precioso.Y como no, acabamos el fin de semana con un bañito en las termas de La Hermida.