28 de septiembre de 2012

NARANJO DE BULNES POR LA NANI

-¿Escalamos mañana?


-Vale, ¿y qué te parece Urriello para el finde?

Dicho y hecho. El viernes, 13, a las 13:30 quedamos en Unquera Luis, Rulo y Goyo con la intención de hacer una clásica –la Nani-, o Espejismos de verano en la este. Todo dependería de la cantidad de cordadas que encontráramos en la pared. Es septiembre y ya se sabe, parece que todos los escaladores del país se dan cita estos días en el Naranjo.

Con el fin de ahorrar peso, decidimos dejar saco y esterilla en casa. Dos semanas antes habíamos estado por allí y no parecía un gran problema encontrar sitio en el refugio llegando pronto.

En Pandébano, menos coches que 15 días antes. Subiendo, nadie por delante de nosotros. Tranquilidad. Una vez llegados al refugio, comienza una extraña historia cuyo título podría ser Conversaciones con el guarda de Urriello:

-El refugio está completo.

-¿Ya se han ocupado las plazas libres? (Hay un 30 o 40 % que no se reservan y que son para los que van llegando)

-Pues sí. Los que vinieron ayer sin reserva han decidido quedarse hoy y está completo.

-¿Y no hay posibilidad de que falle alguno?

-Hasta las 8 o las 8 y cuarto no te puedo decir nada.

-Vale, danos 3 cervezas.


Y así fue pasando el tiempo. Luis con amenazas a Goyo porque él quería haber subido el saco, Rulo componiendo canciones para su nuevo disco y Goyo tratando de domar una fiera diminuta (no se trata de Luis) que trataba de morder a todo el que pasaba a su lado.


Aunque no lo parezca, es una fiera (la perra)

Pasadas las 8, retomamos nuestra charla con el guarda:

-¿Tenemos sitio?

-No lo sé todavía.

-¿Y cuándo lo sabrás?

-Pues no lo sé, a la hora que sea.

-Pero es que me has dicho que a las 8 ya se sabría.

-Lo que usted tenía que haber hecho es hacer una reserva.

-Ya, pero ese no es el tema. El tema es que estamos esperando a las 8, hora en que tú dijiste que ya sabrías algo.

-Pues si hubiera hecho usted la reserva…

-Vale. ¿Nueva hora para saber algo?

-No sé, las 10:30 o las 11:00.


Día espléndido





La decisión fue bajarse a dormir a La Terenosa. Escondimos las mochilas con el material a la entrada de la canal de la Celada y disfrutamos de la hora y pico de bajada, sobre todo Luis, que iba sin mochila y como flotando. Charlamos un poco con Pipo, el guarda, cenamos y a dormir.

A las 7:15 ya estábamos preparados para subir. Luis, menos alegre, le tocaba subir la mochila. Ya en la este, encontramos cuatro cordadas en la Cepeda y dos en la Amistad con el diablo. Decidimos pasar a la cara sur, donde la Directa ya estaba, como preveíamos, infestada. Poca gente debe de hacer la Nani, pero casualidad, una cordada preparándose a pie de vía: la excusa perfecta para Luis, que suspiraba por Espejismos. No fue capaz de convencernos, así que comenzamos la escalada. Día fantástico, aunque hacía calor no era agobiante.


Comienzo de la vía

En los croquis que llevábamos (Adrados y los Cholos) marcan cinco largos hasta el nicho previo a la travesía de V+. Nosotros los hicimos en dos.

El primero transcurre por un diedro chimenea y se llega enseguida a una reunión nueva con parabolts de la que pasamos. Seguimos, y al rato, en terreno fácil, aparece otra reunión (creo que un puente de roca) de la que también pasamos. La primera reunión la montamos un poco más adelante con una cinta en un bloque al pie de unos canalizos.



En un segundo largo llegamos hasta el nicho previo al paso clave. Comienza por los canalizos mencionados y continúa por un diedro fisurado que se planta delante de un muro muy vertical imposible de proteger, pero que tiene muy buenos agarres para manos y pies. Terminado el muro llegas al nicho, suspendido en el vacío y con una reunión de puentes de roca. Las cuerdas van muy justas.

Tercer largo

El tercer largo empieza con la travesía del paso clave, un poco delicada y protegida con un viejo clavo que no inspira excesiva confianza. Lo lógico es irse hacia la derecha confiando en los pies. Una vez hecha, asciende a través de un diedro de color naranja algo roto y muy vertical hasta ponerse encima de él, donde se monta reunión. Un largo muy bonito y bastante peleón.

Paso clave














El siguiente es un largo sobre buena roca y muy disfrutón, con buenos agarres.


Quinto largo

Y el último es un largo donde hay que superar un par de pequeños resaltes y que te lleva al final de una punta de roca podrida, donde hay que extremar las precauciones por el peligro de hacer caer piedras sobre las cordadas que ascienden por la Teógenes.

De aquí, rapelamos al anfiteatro de la sur y a cumbre.


Gentío en el anfiteatro

En resumen, una vía que hicimos en cinco largos y que nos encantó: grado asequible, roca buena en general y mucho ambiente. Una clásica de las que gustan. Además, nos acompañó un día espléndido.



12 años no son nada



















Más fotos en:
https://picasaweb.google.com/lfran68/NaranjoDeBulnesViaNani

7 de septiembre de 2012

ESPOLÓN NORTE DE TORRECERREDO.


1-2 septiembre de 2012
Escaladores:

-Goyo

-Ángel Luis

-Rulo

-Raúl



Ya se va terminando el verano y hay que ir terminando con esas espinitas que tiene uno clavado hace muuuuuuchos años en forma de grandes vías clásica que por una cosa u otra nunca han cuadrado para hacer. Y una de estas era el Espolón Norte de Torrecerredo, una de esas vías del genio Udaondo que hay que hacer obligatoriamente, y además con el aliciente de llegar a la cumbre más alta de los Picos.


Así que nos pusimos en marcha los que quedábamos sin hacerla; Goyo, Ángel, Rulo y yo. El sábado 1 de septiembre nos acercamos a dormir hasta Vega Urriellu, abarrotada de gente y con un visitante bastante conocido, ni más ni menos que Calleja, que estaba en la Murciana grabando un “Desafío Extremo”. Cuando nosotros llegamos ya estaban en el desplome y después pasarían la noche a mitad de pared. Habrá que ver el programa.


Pero a lo que íbamos. Rulo y yo utilizamos para dormir el vivac exclusivo del ALTAI y Goyo y Ángel se quedaron en el refugio como señores. Hizo una noche maravillosa, con una luna espectacular.

Vivac "reservado" a miembros del ALTAI


Al día siguiente madrugamos un poco y al las 7 de la mañana ya estábamos en camino y a las 9:30 ya nos estábamos en el Jou Negro colocándonos los bártulos para comenzar a trepar. La primera parte de la vía es bastante caótica, así que trepando trepando llegamos más o menos hasta la primera reunión. De allí, en dos largos nos plantamos en el hombro, donde realmente empieza lo bueno de la vía. Este segundo largo fue una autentica pesadilla. Aunque no era muy difícil ,IV-V , estaba muy roto y las cuerdas rozaban muchísimo, con lo que llegar a la reunión fue toda una odisea.



Amanecer desde la Brecha de los Cazadores

Del hombro a la cumbre ya sólo quedan tres largos donde la roca ya es más compacta. El primero de ellos es prácticamente de transición (IV grado). El segundo largo es el más bonito de la vía, un muro bastante vertical, compacto, con cuatro clavos dudosos y con agarres buenísimos. Además, a parte de los clavos, permite protegerse bastante bien. El grado será V-/V aproximadamente. Después un último largo bastante largo (60 metros) con un pasito de V al principio nos deja casi en la cumbre.

Ángel y Goyo en el largo bueno.


Raúl en el último largo


Lo peor de todo, el frío que pasamos. Nos cogió el otoño por sorpresa, con poca ropa y en cara norte.


En definitiva, una vía que hay que hacer al menos una vez en la vida.

Cumbre de Torrecerredo.