30 de septiembre de 2011

Riglos´11

El Puro o Risco Francisco Franco.
Esta aguja siempre llama la atención cuando visitas Riglos y evidentemente te entran ganas de subirte a ella. También llama la atención su nombre pero si se lee algo de la historia de sus escaladas se puede entender. Por cierto es muy recomendable ver el reportaje Montañas de Ayer donde explica con gran detalle y muy bien ambientada, la conquista de esta esbelta aguja.



Suele ser una vía frecuentada ya que no presenta gran dificultad y está equipada. Eso si, y como suele pasar en esta zona, atentos a los distanciados por lo que no está demás meter algún friend y fisurero por lo que pueda pasar. Nosotros decidimos entrar por lo que se conoce como "entrada directa" un poco  más difícil.
Primer largo de la "entrada directa"
Pasamos aquí los dos días primeros días del puente que los cántabros tenemos en septiembre. Así no tendríamos a mucha gente ni por delante ni por detrás.  A las 8,30 de la mañana ya estábamos a pie de la vía, a la que por cierto y como vimos, se puede llegar en coche y el primer largo asegurarlo desde el asiento. Esto ya no lo vimos. Nos dimos cuentas que íbamos a pasar calor a pesar de ser cara norte. En cuanto te agarrabas a un bolo notabas el sudor debido a el calor que ya hacía a esas horas. El magnesio no servía de nada porque se formaba una papilla así que a secarte las manos al pantalón.

Chimenea del 5 largo
Los dos primeros largos son de V, muy verticales pero se hacen bien. Luego un medio largo sencillo que te deja en un cable y se llega a un desplome de 6a. Este largo es corto y luego viene una larga chimenea donde es mejor no caerse porque aquí "la caída no es limpia". Este largo te deja en el pequeño collado que separa el Mallo Pisón de El Puro. Las vistas son espectaculares y además soplaba viento que nos aliviaba del calor. En los croquis ahora  marcaban un largo pero como la cuerda rozaba bastante decidimos hacerlo en dos y en el último está el paso más difícil, 6b, pero con un mínimo de capacidad de supervivencia se hace.
Penúltimo largo

Cara al sol en el Risco Francisco Franco
La cumbre es raquítica pero suficiente para los dos y además, sabiendo que los primeros que subieron a esta aguja, Manuel Bescós, Alberto Rabadá y Ángel López “Cintero, pasaron la noche en ella, no nos podíamos quejar.

Se baja rapelando en 4 largos rápeles, siendo el primero y el último muy espectaculares.
Último rápel
Más fotos en: https://picasaweb.google.com/lfran68/RiglosElPuro

Vía Mosquitos al Mallo Visera.


Después del calor pasado el día anterior descidimos madrugar más todavía, tanto que parecía que íbamos a escalar en hielo. A las 7,30 estábamos al pie de la pared para hacer esta repetida vía. El desplome que tiene el Mallo Visera en la parte superior reduce el lavado de las lluvias, cuando las hay, de la pared así que los bolos están llenos de magnesio y pulidos.  Esto hace que la vía sea fácil de seguir y más con la referencia del trono, en lo alto de la pared.

Primeros largos por las fisuras


Llegando al trono
La vía va buscando repisas y fisuras y así sortea las dificultades de la pared haciendo que sea una de las rutas más realizadas. Hasta el "trono" son 5 largos que se escalan bien eso sí los bolos están muy pulidos por el paso de los escaladores. Cuando te agarras a ellos por un lado notas que se resbala la mano pero por otro lado piensas " con toda la gente que se ha agarrado ya sería mala suerte que el bolo se suele ahora". La entrada al "trono" no nos pareción tan difícil como nos habían dicho eso si es una travesía con un patio riglero a tus pies que te quita los miedos al vértigo.

6 largo
Desde este punto hay dos opciones; bajarte mediante un corto rapel hacía la derecha o seguir escalando dos largos más. Decidimos la segunda opción con un largo de 6b durillo y el siguiente de V que te deja cerca de la cima a la que accedes mediante una trepada. La bajada se hace andando y nos liamos acabando haciendo el jabalí por los encinares de la zona, con un calor de morirte y sin gota de agua.

Último largo
Más fotos en: https://picasaweb.google.com/lfran68/RiglosViaMosquitos#













6 de septiembre de 2011

El Espolón de la Ventosa. “Arista de Lastra”

Desde hace un montón de años Manolo Gallo, maestro de la montaña de los miembros del ALTAI Raúl, Miguel y Miguel Ángel, nos había contado infinidad de veces como en los años 70, cuando él era voluntario del Grupo de la Cruz Roja de Potes, había ayudado a Gervasio Lastra a abrir una vía en un vistoso espolón de Peña Ventosa. Nos contaba como Lastra le tenía que poner alargues en los buriles para poder llegar y la cantidad de clavos y tacos de madera que se usaban. Vamos, como se escalaba en aquella época, con un par………..muy grandes. 
Y hace poco tiempo, en el magnífico blog de Mariano Caso, miembro del GREIM de Potes, explicaba con todo lujo de detalles como habían reequipado y vuelto a poner en órbita esta estupenda vía de Lastra. Esto nos animó a seguir los pasos de Lastra y Gallo y allá fuimos Angel Luis y yo (Raúl) el pasado 15 de agosto en un día nublado, aunque las previsiones eran de mejora, como así fue. 
La aproximación desde Cobeña es corta aunque es necesario prestar atención ya que se deben cruzar zonas herbosas bastante empinadas. Se comienza justo enfrente de la iglesia moderna de este pueblo, por una pista que comienza bajando junto a un banco. 
El inicio de la vía es bastante evidente. Desde pie de vía se ve el primer clavo con un cordino, lo que nos quita las dudas de por donde iniciar el ataque. Los tres primeros largos son relativamente sencillos y sin pérdida. Algún paso de V/V+, protegidos por clavos o que se pueden proteger perfectamente. 
El cuarto largo es algo más delicado (el croquis lo marca como 6a). Apenas se puede proteger salvo por los 5 clavos que hay en el largo, que más que difícil, se hace muy incómodo por la cantidad de hierba que hay. Hay que hacer alguno de esos “pasos hierba” Los dos largos siguientes son por los que merece la pena hacer esta vía. Tienen un ambiente impresionante. El quinto comienza por un muro con cuatro clavos y un buril. Lo más complicado es el comienzo, que se puede acerar sin problemas. Hasta los siguientes tres parabolts se puede hacer en libre (6a). Ahora se llega al muro clave de la vía, protegido ahora con tres parabolts. Lo más complicado está entre el segundo y el tercero en el que hay que forzar un pasito en libre de 6b. Pero bueno, ayudándose un poco de la cinta si se va apurado, sale perfectamente. La reunión se monta en unas fisuras de libro para friends y fisureros, en una terracita muy cómoda. 
El sexto y último largo comienza por una rampa sencilla (IV) hasta un muro en el que hay un buril. A los que somos bajitos nos va a ayudar a coger una buenísima presa con una fisura horizontal encima que pide a gritos un alien. Y aquí comienza una de las secciones más bonitas de la vía. Primero hay que medio lanzarse a un buzón muy bueno a la derecha. Allí se puede colocar otro friend de maravilla y después se supera un pequeño desplome hacia la izquierda con un clavo nuevo a la salida. Esta secuencia de pasos (6a) es muy bonita. Tan solo queda salir a la derecha hacia un pequeño desplome con muy buenas presas y dos clavos (V+) para terminar la vía. 
 El descenso se realiza, en 45 minutos aproximadamente por las llambrías nuevamente hacia el pueblo de Cobeña. Tan solo queda felicitar a los reequipadores por recuperar esta vía, aunque no estaría mal cambiar esos dos buriles que han quedado en la vía y que dan un poco de miedo. 

Escaladores: 
Ángel Luis 
Raúl